Los seguidores de Marvel tienen una habilidad especial para escudriñar cada detalle, ya sea para adivinar el futuro de la franquicia o para valorar el éxito de sus diferentes proyectos. Últimamente, la comunidad ha vuelto a ponerse el traje de detective. Un reciente movimiento en redes sociales por parte de Simu Liu ha desatado todo tipo de teorías sobre el reparto de Vengadores: Doomsday. Curiosamente, mientras los fans intentan predecir el futuro en internet, desde los despachos del estudio llegan noticias oficiales que rompen por completo con la percepción general que había sobre ficciones pasadas, demostrando que a veces la visión de los espectadores no coincide con la realidad de la compañía.
El tropiezo fotográfico de Simu Liu
Toda esta nueva ola de especulaciones comenzó con una publicación de Robert Downey Jr., quien encarnará a Victor Von Doom en la esperada cinta de los Vengadores. Para celebrar la Semana Santa, el actor compartió una imagen temática donde aparecían varios huevos de Pascua decorados con los emblemas de diferentes facciones y héroes del universo Marvel. Allí estaban representados los Nuevos Vengadores, los X-Men, los Cuatro Fantásticos, Black Panther, Namor y Shang-Chi. Los seguidores más avispados, sin embargo, centraron su atención en dos símbolos extra: los de Doctor Strange y Spider-Man. Aunque los rumores sobre la participación de ambos personajes llevan tiempo circulando, el estudio todavía no ha confirmado sus papeles de manera oficial.
El revuelo cobró otra dimensión cuando Simu Liu decidió compartir esa misma foto en sus historias de Instagram. El actor fue un paso más allá y superpuso las caras de los intérpretes sobre cada uno de los logotipos correspondientes. Es muy probable que Liu simplemente estuviera interactuando por diversión con una guía hecha por fans para descifrar la imagen original. El problema es que, con un altavoz tan grande como el suyo, el mensaje se amplificó enormemente y muchos dan por confirmada la presencia de estos dos pesos pesados de forma inintencionada.
A fin de cuentas, podría tratarse de una simple broma y quizás la gente esté buscando tres pies al gato en una publicación festiva. Aun así, las fechas cuadran a la perfección con el calendario de producción. La prensa especializada recuerda constantemente que los rodajes adicionales son una parte fundamental del engranaje de Marvel. Esto deja la puerta completamente abierta a que nuevos actores graben sus escenas cuando se acerque la fecha de estreno, independientemente de si figuraban o no en los anuncios iniciales del rodaje. Esta desconexión entre lo que los fans asumen y los datos reales que maneja el estudio no es algo nuevo. De hecho, explica exactamente lo que ha ocurrido con una de las series más divisivas de Disney+.
Éxito de masas frente a rechazo fan
En 2022, Marvel Studios decidió tomar un riesgo creativo importante con She-Hulk: Abogada Hulka. La serie apostó por una comedia autoconsciente que rompía la cuarta pared, protagonizada por Tatiana Maslany, cuyo aspecto en pantalla requirió un despliegue de efectos visuales tremendamente caro. Una parte del público y de la crítica disfrutó de la propuesta. El ruido en internet, por el contrario, hizo pensar que había sido un fracaso estrepitoso. Durante años, casi todos los implicados dieron por muerta cualquier posibilidad de continuar la historia. Todos, salvo Brad Winderbaum, el actual jefe de streaming, televisión y animación de Marvel Studios.
Durante una charla reciente en el podcast Escape Pod de YouTube, Winderbaum habló sin tapujos sobre su cariño por el proyecto y soltó una noticia que pilló a muchos por sorpresa: la serie gustó a muchísima gente. Según el ejecutivo, se trata de uno de los títulos con mejor rendimiento de todo su catálogo. El matiz radica en que caló entre el público generalista, creando una brecha enorme entre la respuesta masiva de la audiencia de a pie y la reacción negativa de su base de fans más ruidosa.
Pregunta a cualquier seguidor habitual sobre esta ficción y, aunque le haya gustado, seguramente te dirá que casi nadie la vio. Esa ha sido siempre la sensación generalizada en redes. Las palabras de Winderbaum dibujan un panorama radicalmente distinto y plantean varias incógnitas interesantes. Si realmente funcionó tan bien a nivel numérico, resulta extraño que nunca se haya generado una conversación seria sobre su regreso. El altísimo coste de producción es un factor evidente que lo justifica en parte, pero el asunto va más allá. Si una multitud vio los capítulos, ¿acaso importa que no fueran los fans más devotos? Aparentemente, sí.
Todo esto sugiere que para Marvel no basta con acumular visualizaciones. El estudio parece otorgar un peso desproporcionado a la opinión de su núcleo duro de seguidores, situándola por encima de ese espectador medio que simplemente encendió la televisión para pasar el rato o para ver el cameo de Megan Thee Stallion. Pese a ello, saber que existe una base de espectadores sólida aporta un rayo de esperanza. Winderbaum admitió abiertamente que le encantaría tener la oportunidad de producir más episodios en el futuro. Hasta hace un par de días, la idea de ver una nueva temporada sonaba a quimera. Ese “ojalá algún día” cambia por completo las reglas del juego.